
Valentín Mejillones Acarapi, sabio, chamán, guía espiritual de Evo Morales, coordinador de los guías espirituales indígenas de América. Investía al presidente boliviano con los ritos de ofrenda a la Pachamama y a los achachilas (espíritus protectores). Como se puede ver, toda una vida dedicada al mundo del espíritu, al desarrollo personal… sin descuidar la cartera, claro está.
La policía boliviana irrumpió en su casa y encontró un laboratorio ilegal con, entre otras cosas, la menudencia de 350 kilos de cocaína, de la que suponemos (por la poco modesta cantidad) que no eran para consumo propio.
Pues nada hombre, Valentín, que lo que importa es el espíritu y que el vil metal no debería estorbar nuestro desarrollo personal. A invocar a los achachilas, pero esta vez desde presidio.
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