Conozco a gente que haría casi cualquier cosa para ligar, pero el caballerete de la foto (un pájaro llamado alimoche), se lleva la palma: se dedica a comer mierda para demostrar a las hembras que es más resistente que nadie. Algo así como los esos tipos que demuestran su virilidad ingiriendo catorce cubatas de garrafón.
Otras teorías no se complican tanto, y vienen a decir que si el alimoche come mierda es simplemente porque le gusta su sabor, algo que tampoco debería extrañarnos demasiado a los que consumimos habitualmente menú del día en los restaurantes de Madrid.
La página Genciencia profundiza en este fascinante asunto.










