El Ministerio de Igualdad acometerá en los próximos meses una original iniciativa con el propósito de disminuir la elevada cifra de crimenes pasionales, también conocidos por la prensa seria como terrorismo doméstico.
Esta iniciativa tiene su origen en un hombre italiano de 50 años de la ciudad de San Vediamo, que ha decidido recrear la cara y el cuerpo de su ex novia en una muñeca inflable de titanio y plástico. La obsesión le costó 15.000 euros, y el juguete mide 1,63 metros y pesa 58 kilos. “Nunca me he planteado hacerle daño. Nunca. Le tengo mucha estima. Para que deteriorar el original si puedo hacer copias que no envejecen” afirmaba. El hombre se considera un firme defensor de los derechos de la mujer y del mito de la caverna de Platón.
El Ministerio hará una primera inversión con carácter urgente a partir de la próxima semana para ex-maridos celosos considerados de alto riesgo. Si la experiencia funciona positivamente con este grupo piloto no se descarta la construcción de un taller de fabricación de muñecas en las propias oficinas del Ministerio. Se trata de abaratar costes por el alto precio de cada unidad (15.000 euros) han manifestado desde el entorno de la ministra.









